lunes, 17 de octubre de 2016

Aparcar a toda costa

Hoy vamos ha hacer un repaso a algunas soluciones de plazas aparcamiento insólitas. Los que ya me conocéis, sabéis que suelo empezar fuerte, así que vamos allá con un caso que me ha dejado atónito. Todos conocemos lo poco que se respeta, en ciertas zonas, el espacio peatonal por parte de los conductores. La solución habitual es  colocar los bolardos, esos chirimbolos tan odiados por algunos ¿Tal vez porque impiden invadir la acera a nuestro antojo? Pero aquí se ha optado por la solución contraria y, en cierta manera, pretenden legalizar el aparcamiento sobre la acera.  Esta barbaridad se ha tomado en Palma de Mallorca, en la calle Cabrit i Bassa.



Lo malo de empezar fuerte es que resulta difícil mantener el nivel (aunque sea de estupidez). Pero vamos a intentarlo. En este caso, supongo que intentando cumplir la dotación reglamentaria de una plaza de P.M.R. por cada 50 plazas de aparcamiento (dotación habitual en la mayoría de países europeos) se ha colocado la plaza bien dimensionada y accesible. El problema se explica por sí solo,  y únicamente me queda pensar que el que diseñó el parking iba hasta arriba de... o tal vez pasó una mala noche.



El tercero también va de plazas para P.M.R. (Personas de Movilidad Reducida). Sabemos que, en ocasiones, estas reservas no son respetadas por los conductores así que ¿qué hacer para los vehículos no autorización no aparquen en las plazas para P.M.R.? Muy fácil, pongamos elementos disuasorios, como un bordillo rodeando la plaza. Que sí, que los vehículos de P.M.R. tampoco podrán utilizarlas, pero no se puede tener todo ¿verdad?



Y para terminar, vamos con un caso del Barrio de Hortaleza, en Madrid, donde el déficit de plazas de aparcamiento es notable. Allí, parece que han dado con una solución que, si bien no va a resolver el problema, puede reducirlo en parte: eliminemos las "orejas" de los paso de cebra y pongamos plazas de aparcamiento. ¿Y el peatón? ¡Que se joda! Que no podemos pensar en dos cosas a la vez...


Foto: Alejandro del Rey




lunes, 10 de octubre de 2016

¡Atención prostitutas! (y otras advertencias curiosas)

Hoy traigo al blog señales curiosas por sí mismas (no chapuzas en su implementación). Y como en este blog no solemos andarnos con rodeos, empezamos fuerte: ¡Attenzion prostitute! es lo que se puede leer en esta señal que se encuentra en Treviso, localidad italiana de la región del Veneto. Desconozco si la normativa italiana incluye esta señal o, si no existe en su catálogo, si permite innovar de esta manera (la española desde luego no), pero no dudo que se habrán quedado a gusto.



La segunda nos puede resultar chocante en España, donde el catálogo de señales solamente advierte de la presencia de vacas (P-23) o de ciervos (P-24)



Pero ¿de patos?



Pues parece que en otras latitudes no es tan raro



En la siguiente me he permitido un chascarrillo (muy malo, lo sé). Señalar que la localidad a la que hace referencia la señal está en la provincia de Ávila, en la carretera que une Ávila y Salamanca.



Para dar otra vuelta de tuerca al chascarrillo, el pueblo se encuentra a diecinueve kilómetros de Ávila.

Y para terminar, un ejemplo de las ventajas de ser bilingüe. En este caso, parece ser que, si hablas castellano, el camino se hace más corto. Literalmente.



martes, 4 de octubre de 2016

La basura contra la accesibilidad

Los que ya tenemos una edad conocimos una época en la que las bolsas de basura se dejaban amontonadas en la acera, en espera de que, de madrugada, se las llevase el camión.



El gran Rosendo Mercado hizo una canción al respecto en 1986.



Hoy, afortunadamente, esas prácticas son cosa del pasado, gracias a la labor de ayuntamientos y diputaciones que, de forma generalizada, han dispuesto de contenedores de basura para hacer esta tarea más higiénica.

Pero los contenedores no dejan de ser unos enormes tratos a los que hay que buscar sitio en la vía pública y, en ocasiones, los responsables municipales no andan del todo acertados a la hora de ubicarlos en la calle. Y cuando la pifian, normalmente lo hacen fastidiando al peatón.

El primer ejemplo es de Dúrcal, una localidad de Granada. ¿Para qué eliminar plazas de aparcamiento si podemos entorpecer un paso de peatones?


Foto: Reyes

Un caso similar encontramos en Manzanares (Ciudad Real) donde los iglús de envases y vidrio se han colocado frente al rebaje de la acera.





Los contenedores pueden ser también un arma para combatir la movilidad ciclista



O para disuadir a los usuarios del transporte público, como en el siguiente caso traído desde Buenos Aires, donde los contenedores comparten espacio con parada de autobús.


Foto: Matías Aimar

Para terminar, comentaremos que para minimizar el impacto de los contenedores, algunos ayuntamientos ha implantado contenedores subterráneos, en los que en superficie sólo queda una pequeña boca para depositar las bolsas. Es una solución efectiva que reduce la ocupación en superficie y mejora la imagen urbana, aunque es mucho más cara. Por eso el caso que cierra esta entrada resulta más chocante. Se encuentra en San Roque, en el Camino del Almendral: gástese usted una pasta para mejorar las condiciones ambientales de la recogida de basura pero no se olvide de entorpecer la accesibilidad peatonal. Claro, lo de eliminar una plaza de aparcamiento hubiese sido poco menos que un sacrilegio ¿verdad?





martes, 27 de septiembre de 2016

Otra de carriles-bici mal hechos

Una de las entradas que más éxito ha tenido ha sido la de carriles-bici pensados con los pies. La verdad es que la falta de cultura en movilidad ciclista ha supuesto la realización de muchos proyectos mal pensados, y proporciona multitud de ejemplos para este blog.

Vamos con el primero, un claro ejemplo de discontinuidad en un carril-bici al que alguien le ha aportado un toque humorístico impagable. Se reduce la sección viaria, se acaba el carril-bici (o cualquier intento de dar continuidad al itinerario ciclista).



En el segundo ejemplo, no sé si se reduce la sección viaria. Lo seguro es que se invita al ciclista a que se estampe contra la valla. ¿Es que estas cosas no se ven en el plano a la hora de proyectar?



Otro similar, pero esta vez estampándose a la derecha y contra una bionda. Eso sí, algo más baja que la valla anterior.



Y para acabar, un ejemplo de que hay que pensar un poco antes de colocar los bolardos. Sí, muy bien. Protegemos el carril bici de los incívicos conductores que pretendan aparcar sobre él, pero ¿a qué precio?





lunes, 19 de septiembre de 2016

Vivir con estrecheces

En los tiempos que corren, son muchas las familias que han tenido que apretarse el cinturón y vivir con estrecheces.

Pero hoy os traigo al blog, la transcripción literal del término, es decir, vivir en un edificio muy estrecho.

Empezamos con un caso palmario, fachada de poco más de 1 metro y 5 plantas de altura.  Desconozco su ubicación, pero me jugaría un café a que es Europa Meridional.



Como no, los japoneses tienen algo que decir a la hora de aprovechar el espacio al máximo y claro, alguna vez se pasan.. Este edificio de 8 plantas está en Tokio



Pero a todo hay quien gana y a alguien no le pareció mal este edificio con fachada de apenas 2 metros y 14 plantas.



Pero claro, los americanos también quieren resaltar en todas las listas y en 1902 ya hicieron este pequeño rascacielos de 22 plantas y 87 metros de altura: el edificio Flatiron. Sí ya sé que la perspectiva está escogida a mala leche (la planta del edificio es triangular), pero el vértice redondeado tiene 2 metros de ancho.



Pero olvidémonos de quien la tiene más grande y volvamos a quien lo hizo más estrecho. Os traigo al campeón de esta sección.  La foto me la mandaron desde Colombia, pero no me aseguran que el caso fuese de allí. Sólo se me ocurre pensar ¿cómo será la escalera? 



Y para el que veamos que en todas partes cuecen habas, termino con un ejemplo de Utrecht, Holanda, país con una amplia tradición en fachadas estrechas (pagaban impuestos en función de la anchura de la fachada), pero este ejemplo es mucho más moderno y seguro que no estuvo condicionado por esta política impositiva.



lunes, 12 de septiembre de 2016

El banco malo o las malas practicas "bancarias"

No, no voy a hacer una crítica de la SAREB, sino que vamos a ver varios ejemplos de mala colocación de bancos para sentarse, aunque como veremos, en algunas ocasiones se puede pensar que el banco está bien ubicado y la chapuza está en los elementos adyacentes.

Para empezar, vamos con uno que deja poco lugar a la duda: sobran las palabras.



El siguiente, es un ejemplo similar pero, en mi opinión, lo que está mal colocada es la barandilla. El caso es que el conjunto resultantes se convierte en un claro ataque al sentido común.



Este no hay por donde cogerlo, a no ser que el proyectista  practique skate extremo.


Foto: José María (del blog "lo que veo en Zaragoza")

Lo que es para sentarse, me parece que no, pero debe ser una gozada bajar deslizando la tabla por el respaldo, tal que así.



Y terminamos con un ejemplo de lo que podía ser "pon bancos donde puedas, que cobramos por banco colocado, sea útil o no". Fijaos en la altura de la verja que es claramente disuasoria para acceder a los bancos.






lunes, 5 de septiembre de 2016

Una de señales curiosas

En España, el ingeniero de tráfico tiene el mismo problema que el seleccionador nacional de fútbol: parece que todo el mundo entiende del tema y, el que más o el que menos, opina poco menos que sentando cátedra.

Pero dejando de lado nuestra condición de cuasi-expertos en circulación, todos nos hemos encontrado alguna vez con situaciones  en las que se echa de menos un poquito de sentido común.

Así que vamos con algunas chapuzas en materia de señalización viaria.

Para empezar, vamos con una que se trata, notoriamente, de un error de los operarios encargados de la señalización. Está en Galicia (no he podido averiguar el lugar exacto) y supongo que se habrá corregido.



Si alguno está leyendo esto desde Argentina o desde Cuba, seguramente estará pensando "Es que estos gallegos...". Pues debéis saber que en todas partes cuecen habas y he encontrado un caso similar en Italia.



La segunda no se aprecia muy bien, pero si os fijáis veréis que el carril pegado a la acera tiene, sobre la calzada, señal de ceda el paso en ambos sentidos. ¿Os imagináis el susto de meteros en un carril y encontraros un ceda el paso a contrasentido?



La tercera está en Carrión de los Condes (Palencia) y obliga claramente a no ir a ninguna parte. Pensad en el conductor que no conoce la zona y tiene que tomar una decisión sobre la trayectoria de su vehículo en pocos segundos.




La última chapuza circula desde hace años en foros, grupos de guasap y demás redes para la divulgación de chascarrillos. Está en Almería, entre Roquetas de Mar y El Ejido, y se trata de una exhortación excesiva a la reducción de velocidad.



En los tiempos que corren esta imagen me hace meditar sobre la relación entre el contratista y el Concejal de Obras.