martes, 17 de enero de 2017

Algete, ciudad "sin ley"

Sé que el título es un poco fuerte, pero cabe preguntar ¿es Algete una ciudad hostil? En mi humilde opinión, la respuesta es SÍ. Algete es una ciudad hostil para el peatón, para el papá o la mamá que empujan una silla de bebés, para quien lleva un carrito de la compra, para los niños que van en bicicleta o en patín o para las personas con problemas de movilidad... En definitiva, es una ciudad donde, en amplias zonas, parece que no se ha llegado a implantar la Ley de Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras Arquitectónicas de la Comunidad de Madrid ¡¡¡de 1993!!!



Muchas calles están pensadas bajo la óptica del vehículo privado, con amplios carriles, generosas bandas aparcamiento, pero aceras estrechas.



A veces nos encontramos con carriles desproporcionados, como en la Av. de la Constitución, con 6,50 m para un sólo carril, mientras que las aceras, además de estrechas, acogen farolas, postes y señales. En el tramo que se muestra en la imagen, está prohibido aparcar en ambas márgenes.



Mientras tanto, abundan las aceras estrechas.





A veces, muy estrechas.





Y en ocasiones, las aceras hasta "desaparecen".





Para colmo, están llenas de obstáculos.






Lo de hacer una espiga en la calzada para acoger a las farolas, y dejar así espacio libre a los peatones, debe ser poco menos que sacrílego. ¿Quién osaría a reducir mínimamente el espacio para aparcamiento?





Las escaleras no ayudan a una movilidad sin barreras.



Las zonas ajardinadas, siempre vienen bien, pero ¿a costa de dejar una cutre-acera?



En la siguiente se juntan muchas cosas: acera muy estrecha, con continuidad mal rematada y ¡acogiendo una parada de autobús!. Si el espacio para transitar es escaso, no digo nada para los viajeros que esperan el autobús.



Ayer me encontré con unas obras de remodelación de una acera (estrecha, claro). ¿Aprovecharon para ampliar un poco su sección? Ni por casualidad. Sólo cambian el pavimento.



Y he dejado la mejor para el final. Hay vados donde queda claro que su diseño está más pensado para los coches que para los peatones.



Pero el caso que cierra esta entrada es un auténtico disparate: si haces un vado, ponle un buen escalón a los peatones, aun a costa de que no puedan entrar los coches. ¡De traca!




martes, 10 de enero de 2017

Glorietas inútiles

Soy un firme defensor de las glorietas (los que me seguís en el foro ya lo sabréis): con tráficos compensados, regulan bien el tráfico, requieren un mantenimiento mucho menor que los semáforos, en zonas urbanas ayudan a calmar el tráfico y presentan un índice de mortalidad 4 veces inferior a las intersecciones en T o en cruz. Pero las glorietas sirven para regular los giros en una intersección y si no hay intersección... En otras palabras, deben conectar al menos 3 ramales, porque si conectan sólo 2 ramales la glorieta sobra.



Esto, que parece de perogrullo, no debe ser tan obvio como pensamos, porque los ejemplos se repiten abundantemente en la geografía española. Pongo sólo unos pocos ejemplos para no hacer la entrada demasiado larga.

Carretera M-111, en Paracuellos (Madrid). Obsérvese que a la glorieta sólo conectan los ramales de la propia M-111, mientras que 40 metros más al sur se encuentra un acceso al ámbito de "La Granja", por supuesto sin posibilidad de giros a izquierda. ¿Oportunidad perdida?



Seguimos en Valladolid, en el acceso a la Urbanización Parquesol, en lo que se podría denominar "la reglorieta". Hay que hacer notar que lo que conecta al oeste de la glorieta es un camino agrícola, con una intensidad de tráfico muy baja que, desde luego, no justifica una inversión de 250.000 - 300.000 € (que es lo que viene a costar una glorieta normalita).



Volvemos a Madrid, en la conexión de Valdebebas con la R-2. De nuevo, en la glorieta norte confluyen sólo dos ramales y bastaba con una curva apañadita.



Nos vamos a Salobreña (Granada). Es más de lo mismo, así que me ahorro los comentarios.



Otra en el viario perimetral del Centro Comercial Xanadú, en Arroyomolinos (Madrid). Uno de los mayores centros comerciales de España con unos problemas de tráfico considerables los fines de semana. Obsérvese que, de nuevo, a la glorieta sólo conecta el viario perimentral, mientras que los accesos al parking se ubican 60 m antes y después de la glorieta. De nuevo una oportunidad perdida de utilizar la glorieta para lo sirve.



Y para terminar, más que un ejemplo de glorieta inútil, un caso de mala programación de inversiones. Se encuentra en Madrid, en la intersección de la Av. de Arcentales y la calle Mequineza.



Sí, y sé que alguno pensará que se ve claramente que la glorieta está preparada para acoger dos futuros ramales. Es cierto, pero, desde que se terminó en 2011, no ha servido para nada. Se podía haber planteado esta inversión (calculo que cercana a los 450.000 €) cuando realmente conecten el resto de ramales y dejar una configuración similar a la de 2006 (una simple curva), como muestra el histórico de fotografías aéreas.

 
2006                                            2009
 
2011                                            2016





miércoles, 4 de enero de 2017

Imágenes urbanas curiosas

Seguimos de vacaciones y continuamos con curiosidades, en plan chascarrillos.

Empezamos con un supervillano escondido tras una farola



Este juego de luces y sombras era muy difícil de prever.



Al que hizo esto, yo no le regalaría un puzzle.



Una idea para incentivar que se mantengan las calles limpias.



Y para terminar, una de ingenieros: cómo se trabajaba cuando no había Autocad.


Fuente: facebook.com/deingenieria



martes, 27 de diciembre de 2016

Calles que son la re....leche

Llega la Navidad y las críticas dejarán paso por unos días a las curiosidades. Hoy con una recopilación de calles cuyos nombres son, cuando menos, peculiares.

Empezamos con la calle del Cristo de la Repolla, ubicada en el municipio de Cifuentes (Guadalajara)

 

Para las mentes calenturientas, tal vez merezca la pena aclarar que el nombre deriva de una leyenda según la cual, un mendigo llamó a la puerta de una humilde casa cuya dueña, a pesar de las penurias que padecía, dio al mendigo una polla (gallina joven que aún no pone huevos, que ya os veo venir...). Al día siguiente, en compensación, la señora se encontró en la puerta dos pollas y la talla de un crucifijo: el Cristo de la Repolla.

Otra que manda... narices. Está en Urueña (Valladolid). Menos mal que el propio cartel explica el origen del nombrecito.



Seguimos en la provincia de Valladolid, en el municipio de Arroyo de la Encomienda, donde se encuentra la calle Me falta un tornillo,  Como dato curioso, en el número 5 de esta calle se encuentra Ikea - Valladolid. ¿Casualidad? Parece ser que Ikea convocó un concurso de ideas para poner nombre a la calle...

 

A la siguiente seguro que se apunta más de uno. Es la calle Abrazamozas, en Zamora.



Una pequeña "paradoja" en Palos de La Frontera.


Foto: Marisa Falcón

Y para terminar la más curiosa de todas: en el distrito de Villaverde, en Madrid, se encuentra la calle Salsipuedes.



¿Que no te parece la más curiosa? Pues debes saber que hay otra igual en Jaén



Otra en Pamplona



Otra en Mojácar (Almería)



Y otra en Bonares (Huelva)





martes, 20 de diciembre de 2016

Peatones hasta los cojones

Comienza esta entrada con un título contundente en recuerdo a una extinta asociación de los años 90 que realmente se llamaba así. Supongo que ya imagináis de que va el tema: la poca consideración que, en muchas ocasiones, se da al peatón en la vía pública, pareciendo que es el último mono a la hora de repartir la sección viaria y olvidando que, en mayor o menor medida, todos somos peatones.

Empezamos con un ejemplo que se repite con más frecuencia de la deseada: la colocación de contenedores en la acera sin importar el espacio que se deja al peatón. El primer ejemplo está tomado en Valencia, el segundo en Mérida. Sobra cualquier comentario.





Otro caso frecuente es la colocación de farolas y señales sobre aceras ya de por sí estrechas, aderezada, a veces, con papeleras, convirtiendo el itinerario en una especie de gincana. El ejemplo está tomado en la calle Seseña, en el madrileño barrio de Aluche.



Luego están los que se piensas que parte de la calle es suya, cual Ministro de Gobernación, y no dudan en delimitar su pequeña parcela de acera. La foto está tomada en el municipio pontevedrés de Ribadumia.


Foto: Milagros Abal

Y para terminar un auténtico "¡vamos, no me jodas!" localizado en Melilla. Perdón por la expresión pero es que parece de traca. Normalmente, los bolardos se colocan para proteger el espacio peatonal evitando que los coches invadan la acera, pero en este caso lo que consiguen es cercenar claramente la sección peatonal. ¿Era tan difícil colocar los bolardos pegados al bordillo?


Foto: blog elalminardemelilla



martes, 13 de diciembre de 2016

Los "patinazos" de Calatrava

La obra de Santiago Calatrava ha sido criticada en muchas ocasiones al margen de su valor artístico que, en mi opinión, es elevado. Pero, como digo, la mayoría de las críticas no derivan del valor estético de sus proyectos (que también las hay), sino de sus aspectos funcionales y económicos. Hoy nos centraremos en dos "patinazos" funcionales casi idénticos.

Empezamos con el Puente Zubizuri (en vasco puente blanco), pasarela peatonal sobre la Ría de Bilbao. Calatrava lo diseñó con un pavimento de losas de cristal. Para empezar, estas losas de cristal se rompen con facilidad y en 10 años el ayuntamiento tuvo que reponer 600 de ellas con un coste de unos 300.000 €.


Puente Zubiri.

Pero lo más sangrante es que la superficie que forman las losas de cristal, con la lluvia, se vuelve excesivamente deslizante, y eso en una ciudad como Bilbao, con una precipitación media anual de unos 1.200 l/m2 y 177 días de lluvia al año, es cosa seria. Los resbalones en días de lluvia eran mucho más frecuente de lo deseable.

Finalmente, el Ayuntamiento optó por colocar una moqueta antideslizante para evitar tanto accidente. Tengo entendido que Calatrava se molestó porque la moqueta alteraba la estética de su obra, pero no puedo confirmarlo.


Puente Zubiri con moqueta

El segundo caso es casi calcado, el Puente Vistabella, pasarela peatonal sobre el Río Segura en Murcia. como podéis ver, el diseño es parecido, y de nuevo se repiten las losas de cristal.


Puente Vistabella. Foto Onofre García

Es verdad que en Murcia llueve bastante menos (275 l/m2/año y 65 días al año), pero en este puente se repiten fenómenos de rocío y escarcha que lo vuelven igualmente peligroso. y los resbalones de los peatones eran, otra vez, frecuentes. Resultado:  el Ayuntamiento optó por colocar una moqueta antideslizante para evitar estos accidentes. Os suena ¿verdad? El coste del arreglo fue de 60.000 €.


Puente Vistabella con moqueta

Calatrava ha diseñado un puente más de características similares, el James Joyce Bridge en Dublín, inaugurado 6 años después de los dos anteriores, antes de que se pusiesen las respectivas moquetas. Ojo que la precipitación media anual en Dublín, en contra de lo que cabría pensar, no supera los 800 l/m2.


Puente James Joyce

La diferencia es que éste puente, además de la superficie acristalada, ofrece un espacio estancial con pavimento de losas de piedra artifcial que, seguramente, servirá de alternativa más segura los días de lluvia.